ensayar la escritura

El cautiverio de la imagen

El hijo de Cassavettes

CAUTIVERIO DE LA IMAGEN

Escenario con tachos, pantallas.
El joven Fotógrafo y la A ctriz.

Él quería vos fueras el niño terrible que él había sido. Y sin embargo, para vengarte quizás, saliste tan mansito. Nada parece afectarte, sos hermético.

Arman escenas de películas. Él hace de su Padre. Hacen la escena, así nos conocimos.
Hacen partes de las películas.
Ella trae el guión de sus películas. Ya no la conoce nadie. No es nadie.

Yo te pude haber tenido a vos.




El Representante era hijo. Sería equivocado decir que su Padre había sido un actor y director de cine. Su Padre, para los demás seguía siendo el conocido Director y Actor.


El había transformado su Obra en un éxito. O el éxito había trasnformado su Obra en exitosa, y a él en una Celebrity. A pesar de que muchas veces se lo oía decir que seguía siendo el mismo, su realidad había cambiado. Y él con ella. La fama había articulado como una neblina a su alrededor, que le resultaba imposible saber qué pasaba detrás de ella. Se había apartado del mundo desplegando y creyendo en los elementos que le proponía su locura. Pero ahora que los demás creían en ella, mucho más que él, sentía que era extranjero en todas partes. Ya no tenía referente. Por ello quizás, en algún momento quiso volver a conectar con lo cotidiano. Sin embargo, siendo una Celebrity ese camino le había quedado vedado. Entendió que haciendo películas se había metido en cuarto y había olvidado la llave del otro lado de la puerta.



¿Cuánto olvido cabe en una laguna?

***

Él se creía Dios. Y es como en las fotos para verlo todo, hay que enceguecer un instante. Él capturaba las luces de los demás, como la cámara. Antes de ponerse detrás de una cámara, él ya vivía en esa sombra. Cuando empezó a filmar lo único que hizo fue localizar esa sombra en un el lugar de un oficio: director de cine.